24 de febrero de 2012

Liturgia de Café



Si no te mata el tomar café...

Juntas a unos cuates o conocidos y unos no conocidos y les dices que quieres pasar un tiempo conociendo algunos cafés mientras conoces más sus gustos, sus intereses, sus preocupaciones, o lo que te parezca que les apasiona más.
  • Escoges el primer lugar donde se van a reunir, recomiendo uno no tan caro como 4 dólares cada café pero ya será tu decisión, contempla que no todos pueden pagar eso o si estás dispuesto a invitarles a todos una ronda mejor aún.
  • Trata de llegar temprano, mmm o bueno pensándolo bien, llega temprano, junta algunas mesas y sillas o pide a los trabajadores del lugar que te ayuden a juntarlas para el número de invitados que esperas, pregunta por las sugerencias del lugar, si es que no lo conoces, o pregunta cuál es su especialidad, a veces es bueno ir a lo seguro que experimentar.
  • Cuando lleguen deja que se ambienten un poco que pidan algo de tomar (un café), o algo de comer si tienen hambre, bueno ya dependerá de cada uno, yo les recomiendo algún pastelito con chocolate o algo con frutas rojas, en fin, algo dulce en el paladar alegra la charla.
  • Recuerda que estás ahí para escucharlos, conocerlos más o empezar a conocerlos, no manipules las conversaciones, pregunta por su semana, sus gustos, sus disgustos, si encuentras algo en común será un buen tema pero sigue buscando, siempre hay algo bueno que aprender del otro, trata de intentar lo que a ellos les agrada, tal vez descubras un nuevo placer.
  • Sería muy bueno que los invitados disfruten de un buen café, en caso de que haya un silencio el simple hecho de estar juntos disfrutando de aquel café será excusa suficiente para pasar un momento agradable.
  • Intenta que el día que se reúnan sea entre semana, estos momentos son como una pausa en medio de la rapidez de la ciudad o de las tareas cotidianas, el fin de semana casi siempre está ocupado con actividades y es mejor aprovechar un pequeño momento de tomar un respiro entre semana, tomar ánimos, tomar consejos, tomar bríos, y por su puesto tomar un rico café.
Disfruten cada sorbo en su paladar como cada palabra en su oído.

Tomado de Diseño de Liturgia

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